Es así como los grupos ‘Salsa Kids’ y ‘Semillero de Fuego’ cumplen con un grandísimo propósito dentro y fuera de las aulas. “Estos grupos pretenden fortalecer la formación integral de los estudiantes, promoviendo el desarrollo de habilidades artísticas, sociales y emocionales. A través de la danza, se estimulan valores como la disciplina, el trabajo en equipo, el respeto por la diversidad, entre otros”, afirma la docente Aleida Garcés Escobar.
Junto a Aleida, estos procesos creativos los complementan las profesoras Miryam Santacruz, María Nella Rosero, Martha Isabel Silva y Leidy Jhoana Tello. “Las transformaciones que hemos observado en los estudiantes que hacen parte del grupo de danzas son muy significativas. Han desarrollado una mayor autoestima, seguridad y disciplina”, precisa Aleida.
Igualmente, existe una notoria mejoría en la comunicación, la convivencia y la expresión de emociones de los jóvenes. “Antes algunos veníamos al colegio solo por las clases, pero ahora también venimos con entusiasmo por los ensayos y las presentaciones. El grupo de danzas nos hace sentir parte de algo importante, y eso nos motiva a no faltar y a disfrutar más del colegio”, detalla Adriana Aguilar, una de las 60 estudiantes que hoy integran estos grupos.
Por su parte, Geraldine Ramírez, otra de las jóvenes beneficiadas por integrar este programa de danza, concluye que, “hemos aprendido a trabajar en equipo, a respetarnos y a apoyarnos. En el grupo somos como una familia, y eso también se refleja en cómo tratamos a los demás. Hemos hecho nuevas amistades y aprendido a convivir con personas de diferentes edades y grados”.
Proyecto ecológico
El proyecto ecológico “Semillero Ecológico Salvando el Planeta” nace en el año 2019, como una iniciativa institucional que surge de la preocupación por el deterioro ambiental y la necesidad urgente de proteger y conservar el entorno natural.
La docente Adnerys Tenorio, una de las líderes de esta iniciativa señala que, “su creación fue impulsada por el deseo de formar estudiantes conscientes, responsables y comprometidos con el medio ambiente, partiendo de la realidad del contexto local”.
Así pues, uno de los propósitos de este proyecto es transformar los desafíos y problemáticas ecológicas en oportunidades de aprendizaje, crecimiento y bienestar para la comunidad educativa y su entorno natural.
“Buscamos generar beneficios ambientales, educativos y comunitarios, impulsando la participación activa de estudiantes, docentes, familias y líderes locales en acciones concretas de cuidado y preservación del medio ambiente”, explica Adnerys.
Actualmente, el semillero está conformado por estudiantes desde el grado de transición hasta el séptimo grado, quienes participan activamente en las diferentes actividades ambientales, artísticas y pedagógicas que promueve la institución.
“Desde edades tempranas, los niños y jóvenes deben comprender que sus acciones tienen un impacto directo en el entorno natural, y que el cuidado de los recursos es una tarea colectiva y permanente”, concluye Adnerys.